¿Cómo recuperar tu aspecto físico previo al embarazo?

El embarazo es una experiencia maravillosa que cambia la vida de las mujeres de forma definitiva. Estos cambios también implican modificaciones en el aspecto físico de la mujer, que muchas veces puede no reconocerse en el espejo cuando, después de los primeros meses o años de vida de su hijo en los que su atención está volcada en él al cien por cien, vuelve a preocuparse algo más por ella misma.
Estos cambios dependen de muchos factores, sobre todo de la anatomía, estructura y calidad de los tejidos de cada mujer, pero también del número de embarazos, el tiempo que ha pasado entre ellos, o si alguno de ellos ha sido gemelar o múltiple.
Los cambios más importantes se producen en el abdomen, por la distensión tan grande a la que se ha sometido a lo largo del embarazo para albergar la nueva vida, así como en el pecho, por los cambios hormonales durante el embarazo y sobre todo durante la lactancia. Cuanto más prolongada sea esta, más tiempo se verá sometida la glándula mamaria a este estímulo de producción y mayores serán las secuelas estéticas posteriores.
Indice
Distensión en el abdomen
La distensión del abdomen produce una separación de los músculos rectos abdominales, que son los músculos que se encuentran en el centro del abdomen y que son responsables del correcto funcionamiento de la pared abdominal. Esta separación y disfunción muscular puede observarse externamente como un abombamiento del abdomen, a pesar de las dietas y el ejercicio, ya que corresponde al contenido abdominal interno, como si se tratase de una gran hernia. Además, la piel puede no haberse retraído del todo, y quedar colgante, en lugar de tersa y fuerte como antes del embarazo.

Para corregir estas alteraciones, el procedimiento idóneo es la abdominoplastia, que será más o menos extensa en función de las necesidades de cada paciente. En este procedimiento, reparamos la separación entre los músculos abdominales y extirpamos el exceso de piel sobrante, recuperando el abdomen su aspecto firme previo al embarazo.
Si quieres saber más sobre este procedimiento, consulta nuestra página informativa sobre la abdominoplastia.
Pecho vaciado
En cuanto al pecho, este puede quedar vacío y caído después de varios embarazos o de un periodo prolongado de lactancia.
La solución suele ser una elevación del pecho o mastopexia, que generalmente se asocia a la colocación de una prótesis de más o menos tamaño en función de la atrofia que se haya producido del tejido glandular. En los casos en los que esta atrofia no se haya producido, o cuyo única secuela sea la ptosis mamaria (que es como se denomina al pecho caído), el procedimiento consistirá solo en una mastopexia (elevación), sin necesidad de utilizar prótesis.
Te damos más información sobre estos procedimientos en nuestra página informativa sobre la mastopexia y el aumento de pecho.

Afecciones íntimas
Otro de los cambios que puede ocurrir después de los embarazos, sobre todo después de varios partos naturales, puede ser la laxitud vaginal.
Puedes consultar sobre los procedimientos de cirugía íntima en nuestra página informativa para saber cuál es el más apropiado en tu caso.

Puede ser que necesites uno o varios de estos procedimientos después de un embarazo. En muchas ocasiones, pueden realizarse de forma combinada en una sola cirugía, de forma que conseguirás recuperar tu aspecto físico previo en menos tiempo y siempre de forma segura.
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