lipedema

¿Sabes qué es el lipedema?

¿Sabes qué es el Lipedema?

lipedema

El lipedema es una patología poco conocida. Sin embargo, conocedores o no de esta patología, la realidad es que cada vez más pacientes consultan por este motivo, bien por una preocupación estética, o también por el deterioro funcional y en la calidad de vida debido al impacto físico, psicológico y social que conlleva.

¿Qué es el lipedema?

Consiste en un aumento de volumen de las extremidades inferiores, que se asocia aproximadamente en un 70% de los casos a dolor e hipersensibilidad, por lo que suelen ser derivados a unidades de cirugía vascular.

El lipedema es, en esencia, una patología de la grasa que involucra fundamentalmente a las extremidades inferiores.

Aunque el término lipedema lleva a pensar que se trata de un edema de la grasa, la realidad es que se trata de un trastorno de la distribución del tejido graso, y no suele existir un verdadero edema en la mayoría de los casos.

¿A quiénes afecta el lipedema?

El lipedema afecta casi exclusivamente a las mujeres, por lo que se presupone una dependencia hormonal estrogénica. Además, generalmente suele aparecer en la pubertad y puede agravarse en el embarazo o la menopausia.

¿Qué síntomas produce el lipedema?

Se caracteriza por dolor a la palpación y fragilidad capilar, con equimosis (moratones) y hematomas espontáneos o ante mínimos traumatismos.

Típicamente afecta a muslos y piernas, respetando los pies.

A todo ello hay que sumarle el edema que puede asociarse en estas pacientes, y que suele ser un edema postural, que empeora a lo largo del día y mejora con el decúbito, al tumbarse. También puede asociarse a un edema por insuficiencia venosa o linfática, pero estas situaciones son menos frecuentes. Sin embargo, será necesaria una valoración por el médico especialista para descartar estas alteraciones e instaurar un tratamiento adecuado y eficaz.

La presentación clínica y los síntomas asociados al lipedema llevan a las pacientes a recibir diagnósticos erróneos, confundiéndose en muchos casos con linfedema, obesidad, lipodistrofias o insuficiencia venosa crónica, aplicándose tratamientos inadecuados e ineficaces.

¿Cuál es la presentación típica del lipedema?

El lipedema, como ya hemos comentado, afecta típicamente a las mujeres a partir de la pubertad, pudiendo existir antecedentes familiares similares. Se produce un aumento de volumen simétrico de muslos y piernas, existiendo una desproporción entre la distribución de la grasa de la mitad inferior y superior del cuerpo, que responde escasamente a la dieta y al ejercicio físico. 

Es característico el dolor o hipersensibilidad al tacto y a la palpación, con sensación de pesadez de los miembros inferiores que aumenta gradualmente al estar mucho tiempo de pie, con el calor excesivo, viajes prolongados, etc., así como la aparición de equimosis o moratones ante mínimos traumatismos.

Apenas responde a estrategias para perder peso, y los tratamientos dirigidos al control del edema no suelen dar resultados satisfactorios en la reducción del volumen de los miembros.

¿Cuál es la evolución habitual de los pacientes con lipedema?

Los pacientes con lipedema que se mantienen en normopeso y realizan habitualmente actividad física tienen menos síntomas, mejor capacidad funcional y menos complicaciones. Sin embargo, ni el ejercicio físico ni la dieta llegan a reducir de forma suficiente el volumen de las extremidades inferiores con lipedema.

Por ello, la única opción definitiva de tratamiento para estas pacientes es el tratamiento quirúrgico, cuyo objetivo primordial es la reducción del acúmulo graso disminuyendo la circunferencia y el volumen de las extremidades inferiores.

¿Cuál es el tratamiento del lipedema?

La liposucción es el método menos invasivo y más seguro para eliminar el tejido graso subcutáneo, siendo de elección en las pacientes sin otras patologías de riesgo que no responden a la dieta y el ejercicio.

Se trata de un tratamiento seguro y efectivo para el lipedema, con buenos resultados a largo plazo y con escasas complicaciones.

Sin embargo, no cualquier técnica de liposucción es eficaz en esta patología. Los métodos más seguros y eficaces en el tratamiento del lipedema son la técnica WAL (water-assisted liposuction o liposucción asistida por agua), en la que la aspiración de grasa se realiza al mismo tiempo que la infiltración de líquido, o la vibro-liposucción, que se asocia a una infiltración tumescente o supratumescente previa. 

Otras técnicas como la liposucción con láser o con ultrasonidos, al producir calor, tienen un mayor riesgo de lesión linfática, por lo que no deben utilizarse.

Además, la técnica de liposucción en el lipedema es diferente a las técnicas convencionales, utilizando incluso unas cánulas especiales, todo ello con el objetivo de minimizar la lesión potencial del sistema linfático superficial.

Por todo ello, el tratamiento debe ser secuencial, y para conseguir unos resultados satisfactorios manteniendo unos criterios de seguridad, es necesario realizar una media de 2 ó 3 intervenciones.

¿Cuáles son los resultados esperables tras el tratamiento del lipedema?

Con la liposucción en el lipedema, no solo se reduce el volumen de grasa en las zonas afectadas, sino que además se reduce el dolor, los hematomas espontáneos y el edema, disminuyendo la sensibilidad a la presión y mejorando la movilidad, lo que supone una mejoría en la calidad de vida. 

Estos cambios se mantienen a largo plazo, aunque es necesario seguir de forma cuidadosa las indicaciones postoperatorias y mantener el control del peso, la práctica de ejercicio físico y los hábitos saludables.

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